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1 de mayo de 2026

Sistema de pedidos online para pizzerías: personalización de ingredientes, zonas de reparto y promociones

El margen de una pizzería suele perderse en los últimos tres metros. Estiraste la masa, pesaste los ingredientes, llevaste el horno a 320 grados y mandaste al repartidor a la calle. Después Glovo o Just Eat se quedaron con una comisión de entre el 15 % y el 35 % de ese pedido. En una pizza especial de 18 euros, eso significa que entre 3 y 6 euros se van sin que tú llegues a verlos. En productos de bajo coste como la margarita, la comisión se come a menudo todo el beneficio neto.

La solución no es renunciar al pedido, sino diversificar el canal por el que llega. Cuando tienes una web y una app de pedidos online sin comisiones con tu propia marca, el único coste que pagas por esa misma pizza es la comisión del pago. Los dos detalles críticos del negocio de la pizza, la personalización de ingredientes y la zona de reparto, siempre quedan a medias en la interfaz del marketplace; en tu propio canal el control es totalmente tuyo. RestApp monta este canal para pizzerías de forma específica para el sector: en la página de sistema de pedidos online para pizzerías la lógica de masa, tamaño e ingredientes extra ya viene preparada.

En esta guía nos centramos en tres puntos. Cómo diseña el cliente su pizza en pantalla, a qué barrio entregas en cuánto tiempo y con qué importe mínimo, y cómo montas la promoción de la segunda pizza gratis sin pagar comisión. Junto a ello, con la carta digital con QR y el TPV en la nube y comandas reúnes los pedidos de sala, reparto y recogida en un solo panel.

El verdadero dolor de la pizzería: comisión y personalización incompleta

La pizza es un producto con precio unitario alto, pero también con un coste de ingredientes elevado. En la receta de una pizza especial, la mozzarella, el embutido, los champiñones, el pimiento, el maíz y la salsa generan coste minuto a minuto. Cuando a ese coste se suma la comisión del marketplace, un pedido que parece rentable puede acabar en pérdidas. En una pizzería con unos 1.200 pedidos al mes y un ticket medio de 17 euros, una comisión del 25 % supone que cada mes salen del negocio unos 5.100 euros. Esa cifra se acerca a la suma del alquiler y los costes de personal de muchas pizzerías.

El segundo dolor es invisible, pero afecta directamente a la facturación. En las cartas del marketplace, la personalización de ingredientes suele quedar como una simple nota de una línea. El cliente pide poca salsa, el repartidor lo traslada tarde a la cocina y el pedido sale mal. Opciones como media de embutido y media de verduras, queso extra o masa fina no caben en un campo de notas estándar. Cada error de pedido obliga a devolver al repartidor y a tirar la masa a la basura.

En tu propio canal se resuelven los dos problemas. La comisión desaparece y la personalización entra en pantalla de forma estructurada. La infraestructura de pedidos online sin comisiones de RestApp te da estas dos ventajas a la vez: el cliente monta su pizza paso a paso y tú cobras el importe neto íntegro.

Personalización de ingredientes: que el cliente monte la pizza en pantalla

El corazón del pedido de pizza es la personalización. Una carta digital bien montada pregunta primero al cliente por el tamaño, luego por el tipo de masa y a continuación le ofrece los ingredientes extra y los que quiere quitar. Cuando alguien que ha elegido una especial mediana añade mozzarella extra, el precio se actualiza al instante; cuando pide medio jalapeño, esa elección queda escrita con claridad en la línea del pedido. Esta estructura reduce los pedidos erróneos y a la vez sube el ticket medio: el queso extra por sí solo añade entre 3,50 y 5 euros a una pizza.

La personalización no solo sirve del lado del cliente, también funciona en cocina. Cuando el pedido llega ingrediente a ingrediente a la pantalla de cocina (KDS), el pizzero ve con claridad qué poner y qué quitar. Una pizza con media de embutido y media de champiñón aparece dividida en dos zonas, sin lío de notas. Cuando el pedido está listo, el estado avanza automáticamente y el repartidor no espera de balde.

Las decisiones de ingredientes y raciones son a la vez decisiones de coste. Con el escandallo y la gestión de costes conoces el coste de cada pizza al gramo; pones el precio de venta del ingrediente extra por encima del coste. Así la personalización deja de ser una fuente de errores y se convierte en una partida de beneficio adicional.

Zona de reparto: qué barrio, cuántos minutos, cuánto de mínimo

La calidad de la pizza depende del tiempo que tarda en llegar a la puerta. Una pizza que llega en 25 minutos está caliente; una que llega en 50 está fría. Por eso trazar bien la zona de reparto es una decisión directa de calidad para la pizzería. La función de zonas de reparto de RestApp te permite definir áreas barrio a barrio sobre el mapa. A la zona cercana le pones un mínimo bajo y reparto gratis; a la zona lejana, un mínimo más alto y un coste de reparto.

El planteamiento por zonas también protege al repartidor. Mandar una sola pizza de 12 euros a una dirección muy lejana es una pérdida si se tiene en cuenta el coste del repartidor y el combustible. Si en la zona lejana fijas un mínimo de 23 euros y añades coste de reparto, trabajas con rentabilidad y mantienes el tiempo de entrega bajo control. Cuando el cliente introduce su dirección, el sistema detecta en qué zona está y aplica automáticamente el importe mínimo y el coste de reparto.

Más allá del reparto, si el cliente está cerca, la opción de pasar a recoger también deja ingresos. Al cliente que elige pedido para recoger no se le aplica coste de reparto y tú te ahorras el coste del repartidor. Para las pizzerías, gestionar todos los tipos de pedido desde una sola carta, incluidos el reparto a domicilio y la recogida, simplifica la operación.

Promociones y fidelización: la segunda pizza gratis, sin comisión

El negocio de la pizza se mueve con promociones. Montajes como dos por uno, la segunda pizza a mitad de precio o una bebida gratis a partir de cierto importe aumentan los pedidos. El problema es que en el marketplace tú pagas el descuento de la promoción y, encima, la comisión se sigue cobrando sobre toda la facturación. Es decir, financias tanto el descuento como la comisión. En tu propio canal, el diseño de promociones es totalmente tuyo con el módulo de fidelización y promociones, y no se le suma ninguna comisión.

La parte de fidelización es especialmente valiosa para una pizzería, porque la pizza es un producto de recompra alta. Si la misma familia pide cada viernes, un sistema de puntos que regala la décima pizza mantiene a ese cliente lejos del marketplace. Cuando el cliente se identifica con su número de teléfono, repetir su pedido anterior es cuestión de un solo toque, y eso agiliza el carrito. El marketplace no te dice quién es el cliente; tu propio canal sí.

Para medir el retorno de las promociones, con los informes en la nube ves qué promoción ha traído cuántos pedidos y en qué franja horaria se concentra. Sabes con cifras cómo la promoción de la segunda pizza a mitad de precio multiplica la facturación del viernes por la noche, y dejas de hacer descuentos a ciegas.

Un solo panel: sala, reparto y recogida en el mismo sitio

En muchas pizzerías la sala va por un lado, el pedido por teléfono por otro y el marketplace por otro. Tres canales distintos, tres stocks distintos y una caja que no cuadra al final de la noche. El sistema de TPV en la nube y comandas de RestApp reúne la comanda de sala, el pedido online y la recogida en una sola pantalla. La pizza del cliente que está en la mesa y la que va a la puerta caen en la misma pantalla de cocina y se anotan en el mismo informe.

Para el cliente sentado en sala, con el pedido en mesa se abre el pedido a través del código QR pegado en la mesa; el camarero no corre a cada mesa y la cocina recibe el pedido al instante. Esto aumenta de forma visible la velocidad de servicio en un viernes por la noche con mucho movimiento. Para los pedidos que entran por teléfono, la app de toma de pedidos permite al personal introducir el pedido rápido y vincularlo a la comanda correcta.

Reunir todos los canales en un solo sitio también facilita la trastienda. Desde la trastienda en la nube, la actualización de la carta, el cambio de precio o el lanzamiento de una promoción se reflejan de una sola vez en todos los canales. Cuando sube el precio de la mozzarella, actualizas el precio desde una sola pantalla y tanto la sala como el online quedan actualizados a la vez.

Ejemplo concreto: la transformación de 12 meses de Pizzería Napoli

Pizzería Napoli, que recibía unos 1.500 pedidos al mes en un barrio céntrico, tomaba la totalidad de sus pedidos a través de dos grandes marketplaces. El ticket medio era de 16 euros y la comisión media del 26 %. Eso significaba que cada mes salían del negocio unos 6.200 euros. El dueño digitalizó primero la parte de QR y sala con la carta digital con QR y después abrió una web y una app de pedidos online sin comisiones con su propia marca.

En los tres primeros meses, alrededor del 35 % de los clientes existentes se registró en su propio canal; lo lograron las tarjetas QR puestas en las mesas, el código de descuento del tique y la promoción de la segunda pizza a mitad de precio. En el sexto mes, el 48 % del pedido online llegaba desde su propio canal. En esos pedidos la comisión se reducía solo a la del pago, es decir, en torno al 2 %. La diferencia de 24 puntos suponía un ahorro de unos 2.300 euros al mes.

Al final del duodécimo mes, Pizzería Napoli no abandonó del todo el marketplace; lo usó como canal para captar clientes nuevos y su propia web como canal de clientes fieles. Aumentó la proporción de clientes que volvían gracias a los puntos de fidelización y, al reducir la zona de reparto, el tiempo medio de entrega bajó de 41 a 29 minutos. Lo que ganó la pizzería no fue solo la comisión; los datos de cliente, la velocidad y el control de las promociones también pasaron a estar en sus manos.

Puntos clave

  • La comisión del marketplace (15-35 %) se come la mayor parte del beneficio neto en un producto de coste alto como la pizza; en tu propio canal sin comisiones, el único coste que queda es el del pago.
  • La personalización de ingredientes se aprieta en una línea de notas en el marketplace; en tu carta digital, el tamaño, la masa y los extras se eligen de forma estructurada, bajan los pedidos erróneos y sube el ticket.
  • Trazar la zona de reparto barrio a barrio y definir un mínimo y un coste de reparto distintos para cada zona hace llegar la pizza caliente y protege al repartidor de viajes que dan pérdidas.
  • Las promociones y la fidelización funcionan sin comisión en tu propio canal; montajes como la segunda pizza a mitad de precio aumentan la facturación mientras los datos del cliente se quedan contigo.
  • Reunir los pedidos de sala, reparto a domicilio y recogida en un solo panel simplifica el flujo de stock, caja y cocina; la actualización de la carta se refleja a la vez en todos los canales.

Preguntas frecuentes

¿Los pedidos online sin comisiones para pizzerías son realmente sin comisión?+

No se cobra una comisión de tipo marketplace por pedido. En los pedidos que llegan desde tu web y tu app con tu propia marca, el único coste variable, si cobras con tarjeta, es la comisión que descuenta el proveedor de pago; eso suele rondar el 2 %. Comparado con la comisión del 15-35 % de plataformas como Glovo o Just Eat, en un producto de coste alto como la pizza la diferencia se refleja directamente en el beneficio neto.

¿Cómo personaliza el cliente su pizza ingrediente a ingrediente?+

En la carta digital se ofrecen paso a paso primero el tamaño, luego el tipo de masa y después los ingredientes que puede añadir y quitar. Cada elección, como la mozzarella extra o la cebolla retirada, actualiza el precio al instante y queda escrita con claridad en la línea del pedido. Como esas elecciones también caen por separado en la pantalla de cocina, la probabilidad de que salga una pizza equivocada se reduce de forma notable.

¿Puedo poner reglas de reparto distintas para barrios distintos?+

Sí. Con la función de zonas de reparto trazas áreas sobre el mapa y defines para cada zona un importe mínimo de pedido, un coste de reparto y un tiempo estimado distintos. Poniendo un mínimo bajo y reparto gratis en la zona cercana, y un mínimo alto con coste de reparto en la lejana, haces llegar la pizza caliente y evitas el viaje que da pérdidas.

¿Tengo que abandonar del todo el marketplace?+

No. Para la mayoría de las pizzerías, el planteamiento más sano es usar los dos a la vez. Posicionas el marketplace como canal para captar clientes nuevos y tu propia web sin comisiones como canal de clientes fieles y recurrentes. Vas trasladando poco a poco al cliente existente a tu propio canal con tarjetas QR, código de descuento en el tique y campañas de fidelización.

¿Puedo reunir también los pedidos de sala, reparto y teléfono en el mismo sistema?+

Sí. El sistema de TPV en la nube y comandas reúne en una sola pantalla la comanda de sala, el pedido online, la recogida y el pedido por teléfono. Todos caen en la misma pantalla de cocina, se registran en el mismo informe y el stock se controla desde un solo sitio. La actualización de carta o de precio se refleja a la vez en todos los canales.

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